Emprender por necesidad o pasión

Por: Mujer Emprendedora

No estás tú para saberlo y yo para contarte que en la preparatoria,  en mis recesos me gustaba jugar con mis amigos, Abraham, José Manuel, Luz Alicia, Pilar y Tere,  a que formábamos nuestro corporativo.

Recuerdo que los chicos, un día ya no quisieron jugar, pero  nosotras lo continuamos haciendo. Después de comer nuestro lunch, nos sentábamos en unas mesas hechas de cemento, rodeadas de árboles,  quienes fueron testigos de nuestro juego sobre  emprendimiento. Nuestra empresa ficticia se llamó MATELUPI, utilizando las primeras letras de nuestros nombres, creamos un logotipo todo hechizo, hojas de reunión, donde quedaban asentados los puntos de los cuáles hablábamos en nuestras reuniones.

Les platico esta anécdota porque desde joven ya tenía el cosquilleo de ser dueña de empresa, pues recuerdo que amaba jugar a crear un corporativo.

En la universidad, aún abrazaba la idea de tener un negocio. En una corta temporada, vendí chocolates y plata. Recuerdo con risa, que me daba mucha pena vender, así qué, invité a mi amiga de ese entonces a que vendiera conmigo. ¿Por qué ya no continúe?  Hoy sin dudarlo, sé que fue por los paradigmas con los que crecí.

En las creencias de mis papás y seguramente de muchos,  está el; si su hijo (a) (s) va a la universidad, obtendrá un título universitario que garantizará su  éxito profesional, pero …¿Qué creen? Hoy ya no es así.

Quien no fue, ha  ido o aún va a entrevistas de trabajo y seguramente se identificarán porque es la misma historia de muchos (as)  profesionistas mexicanos (a).  El reclutador les  dice que  ellos le llaman y nunca, es “nunca”  les vuelven a llamar, y no es por que no sea apto (a) para el puesto, simplemente que hablar de recursos inhumanos, perdón recursos humanos, es un tema del cual hablaremos después.

La mayoría de los sueldos que ofrecen actualmente las empresas,  están más bajos que los precios que tiene “julio regalado”, y al no encontrar la gente una chamba decente, decide emprender. Sin embargo no tienen idea en qué, cómo, para qué y cuándo.  Y esto es porque nuestro sistema educativo no esta diseñado para  formar mexicanos empleadores, sino para formar empleados.

En esta aventura “emprendimiento“,  son muy pocas las personas que he conocido que emprenden por gusto, con pasión,  que a pesar de que muchos los han llamado locos, hippies, irresponsables, flojos, con poca visión, agréguenle todos los calificativos negativos que han escuchado,  son gente que tienen claro que desean llevar esa idea a negocio.  Es un ente que constantemente esta investigando, se capacita, lo intenta, falla, le roban sus ideas, pero ahí sigue,  no se rinde y tiene una meta;  crear una empresa rentable. Un verdadero emprendedor,  genera empleos, tiene  libertad financiera, al principio se autoempleará, pero sabe que no es para siempre.

Si quieres emprender porque no has encontrado el trabajo de tus sueños, capacítate, invierte en tu futuro, créeme,  la universidad no será suficiente para ser un  emprendedor exitoso. Un emprendedor cuando no nace por pasión, tiene mucho que aprender de habilidades suaves, como lo llaman en el mundo de la capacitación.

¿Y tú, quieres emprender por necesidad o pasión?

O tal vez la pregunta a formular es;

¿Y tú, emprendiste por necesidad o pasión?

Si te gustó comparte.

Deja un comentario